Oramos como Iglesia, para entender que Dios está levantando una generación de Ester y Mardoqueos que tengan pureza de corazón y que no pongan sus intereses personales antes que los intereses del reino.
Oramos como Iglesia para que en medio de las pruebas podamos desarrollar un corazón que permanezca en lugar de intimidad donde somos saciados y satisfechos por Él. Ser una Iglesia que aprenderá a pasar las tribulaciones permaneciendo en Él.
Oramos para que Él nos levante como una Iglesia Gloriosa apasionada, que lo amemos por encima de todas las cosas con AMOR MADURO.